Mi tierra, mi casa , mi ASTURIAS

Mi tierra, mi casa , mi ASTURIAS

     Estoy muy , pero que muy feliz y muy , pero que muy orgullosa de por fin poder presentaros una bodega  de mi tierra : ASTURIAS !

     La Tradición enológica de la comarca suroccidental de Asturias , Cangas de Narcea,  se remonta al siglo IX. Con el surgir de los primeros monasterios asturianos se produjo la evolución agrícola que llevó al mayor aprovechamientos de los suelos disponibles, ocupando la vid parte de ese terreno. La necesidad litúrgica de esas comunidades resulto decisiva para el desarrollo de la viticultura.

    En un principio la explotación vitivinícola debió de generalizarse en toda Asturias, pero con el tiempo, la producción intensiva de vid solo se pudo realizar en las comarcas que presentaban un terrazgo al abrigo de masas montañosas y una situación idónea para la recepción de las radiaciones solares, lo que explica la concentración casi exclusiva de viñedos en el occidente de la región, coincidiendo con los profundos valles de los ríos Navia y Narcea.

    Tras la fundación del monasterio de San Juan Bautista de Corias en el siglo XI, la superficie dedicada al cultivo de viñedo empieza a multiplicarse y esta tendencia se mantendría hasta el siglo XIX. El viñedo de aquella época ya presentaba muchas de las características que le confieren la singularidad que hoy encontramos en él.

    En torno a 1850 el viñedo asturiano al igual que el del resto de Europa sufrió una de las mayores crisis con la aparición del Oidium, provocando enormes pérdidas en las cosechas.

    En la segunda mitad del siglo XIX los vinos asturianos comenzaron a tener una cierta proyección exterior, gracias al esfuerzo de algunos estudiosos como José Francisco Uría o como Suarez Cantón. De tal manera que este último en 1870 y tras muchos avatares, consiguió elaborar un vino de forma científica y razonada consistente principalmente en retrasar la vendimia, escoger los racimos y elaborarlo de forma correcta. El resultado fue un producto con mención honorífica en la Exposición Nacional de Madrid de 1873 y diploma de 1ª clase en la Exposición Provincial Asturiana de 1875.

     Pero cuando todo indicaba que se acercaban mejores tiempos para la viticultura, aparecen en la zona los primeros casos de la terrible plaga, La Filoxera, que procedía de los Estados Unidos y llegó a Europa a través de Inglaterra. Se manifestó en Cangas por primera vez en 1889 y supuso un alarmante retroceso en el cultivo de la vid que según se desprende de los datos del Ministerio de Agricultura, el viñedo asturiano pasó de una superficie de 5493 hectáreas en 1858 a 1903 en solo 20 años (1878).

    Para la recuperación del sector, se arrancaron miles de cepas que fueron sustituidas por una selección de las mejores variedades de la zona que fueron injertadas en patrones americanos más resistentes a la filoxera.

    Para ello la Diputación provincial instaló en Corias y Limés viveros de esta clase de cepas en las que con ayuda de técnicos franceses, se empezó a injertar variedades que posteriormente se repartían entre los viticultores.

   El Vino de Asturias, es la excepción que confirma la regla. El Principado no era una comunidad vitivinícola al uso, pero ha encontrado en los Denominación de Origen Protegida Cangas la expresión de una zona, de unas variedades y de unos vinos únicos y con una larga tradición.

   Asturias La zona geográfica de la DOP Cangas reúne los requisitos para calificarla como Viticultura de Montaña por el CERVIM (Centro de Investigación, Estudio, Salvaguarda, Coordinación y Valorización de la Viticultura de Montaña) una exclusividad que en el territorio español solo comparte con, la D. O. P. Ribeira Sacra, D.O.P. Islas Canarias y la D.O. P. Priorat.

    La zona de producción de uva para la elaboración de los vinos protegidos por la Denominación de Origen Protegida Cangas, está constituida por los terrenos que en base a criterios exclusivamente técnicos, se consideran especialmente aptos para la producción de uvas con la calidad necesaria y que estén ubicados en los términos municipales de: : Allande, Cangas del Narcea, Degaña, Grandas de Salime, Ibias, Illano, Pesoz y algunas zonas que pertenecen al término municipal de Tineo.

    En las zonas de producción de Denominación de Origen Protegida Cangas el paisaje es abrupto, montañoso y en sus laderas se asientan los viñedos, en pronunciadas pendientes, que hacen que su mantenimiento y cultivo sea difícil, heroico. Visitar la zona es remontarse al pasado: bosques y viñedos centenarios, oficios tradicionales…. Una mezcla de tradición y evolución que en la viticultura se traduce en mimados viñedos, para conseguir una materia prima de primera calidad.

    Este viñedo, por ser un viñedo de Montaña , tiene unas características muy especiales :

  • Cultivo de la viña en las zonas de montaña, altitud superior a 500 metros sobre el nivel del mar,
  •  Cultivo en fuerte pendiente, terrenos con más del 30% de declive.
  •  Viñedos en pequeñas islas.
  • Viñas en terrazas de cultivo.


    Los territorios que sostienen viñedos de alta montaña, tienen también características parecidas, que permiten hablar de «viticultura heroica»:

  • Orografía que no permiten la mecanización.
  •  Parcelas de poca superficie, a veces fraccionados y frecuentemente organizados en terrazas de cultivo.
  •  Explotaciones con pequeña superficie de cultivo, cuya actividad agrícola no constituye la renta económica principal.
  •  Necesidad de inversiones económicas elevadas para modernizar los cultivos.
  •  Condiciones climáticas adversas.
  •  Variedades de uva exclusivas, con producciones enológicas que salen de los modelos mundiales.
  •  Las viñas se encuentran en zonas geográficas con paisajes de elevada belleza y con carácter turístico.

    Las variedades   blancas más características, propias de la zona y conformadas durante decenios a su clima y suelo son el Albarín blanco, Albillo y Moscatel de grano pequeño ; en el caso de las variedades tintas las uvas más características son el carrasquín, el verdejo negro, la mencía y el albarín negro . . Los viñedos están formados por pequeños pagos que dan forma a un paisaje laberíntico y algo caótico. Las viñas en esta zona están situadas sobre suelos de pizarra, normalmente en fuerte pendiente y cuentan con una edad superior a los 80 años, con una densidad de plantación que oscila entre 3000 y 6000 cepas por hectárea y de escasa producción.

    La bodega que os vamos a presentar es Escolinas ubicada en Cangas del Narcea  y os haremos llegar a vuestra  casa dos de sus vinos, por un lado Escolinas Albarin  Blanco 2022  envejecido durante 6 meses sobre sus lías en barricas de roble francés de 500 litros y también tendréis la oportunidad de disfrutar de su Escolinas Carrasquin 2019 elaborado en depósitos de 5000 litros con levaduras salvajes y posterior crianza en barrica de roble francés usada.

    Disfrutad y sed felices por favor !

    Costo : 1 botella de Escolinas Albarin Blanco 2022 y 1 botella de Escolinas Carrasquin 2019 , 2.340 $